La Biblia, no sólo es única por su supervivencia durante los tiempos sin imprenta, sino también por la supervivencia bajo muchas acometidas implacables. Durante siglos hubo hombres que intentaron destruirla y quemarla. Reyes y césares incluso líderes religiosos lo consiguieron con celo fanático. Diocleciano, en 303 d.C., ordenó la erradicación de todos los cristianos y su santo libro. Fue la mayor acometida contra la Biblia: murieron cientos de miles de cristianos y casi todos los manuscritos de la Biblia fueron destruidos. Sin embargo, la Biblia volvió a emerger rápidamente; 22 años después, Constantino, en el 1er concilio ecuménico, elevó la Biblia a autoridad infalible. Asimismo encargó a Eusebio hacer 50 copias de la Biblia a costa del gobierno. Algo semejante ocurrió con frecuencia. El racionalista francés, Voltaire, muerto en 1778, se atrevió a decir que la Biblia, luego de 100 años, sólo sería una antigüedad; pero a los 50 años de su muerte, la Geneva Bible Society inauguró su imprenta y casa para producir montones de Biblias.
Al Imperio Romano sucede la Edad Media. La Iglesia Romana privó al pueblo de la Biblia tan eficazmente que durante siglos fue casi desconocida. Lutero, según nos dice, ya era adulto cuando viera una Biblia. Por decisiones conciliares y anatemas papales, las Biblias fueron quemadas en público, y lectores de la Biblia condenados, martirizados y quemados vivos por la Inquisición. Luego de la Reforma, llegó un lento cambio al respecto. En Alemania brotó una legión de racionalistas que concibió los ataques más salvajes y violentos. Pero desde entonces la Biblia es más divulgada, leída y querida que nunca. Los enemigos han muerto, sus acometidas fueron rechazadas, y la Biblia se mantiene firme como una roca.
Es el libro más divulgado, porque es el más querido en la tierra. Pero lo asombroso es que, al mismo tiempo, sea el más citado y criticado del mundo. Ni un capitulo ni una línea se vio libre de crítica; ¿hay otro libro en la literatura al que le ocurra esto? Sí, hay muchos que también han sido muy criticados; pero éstos cayeron en el olvido.
Fuente: Historia de la Biblia Completa. Ministerio D'Cristo
Recopilado por: Marianella Mendoza.
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Proclamemos los tesoros de la Biblia, como parte de la comisión dada por nuestro Señor Jesucristo a su Iglesia (Mateo 18:19-20); llevamos la verdad del evangelio y el conocimiento de Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, hasta lo más lejano posible, confiando que el va con nosotros.
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miércoles, 1 de febrero de 2012
Raíz Etimológica de la palabra BIBLIA
El nombre que más se usa para designar a la Palabra de Dios es el de Biblia.
En la antigüedad, las escrituras las hacían en papiros. La palabra Biblia viene
del griego βιβλιον (biblion = libro) y este de biblos que significa "rollo de
papiro".
Hipótesis más destacadas acerca del origen:
- La palabra griega βιβλιον (biblion) viene de Biblos, una ciudad fenicia, hoy llamada Jubayl, que queda cerca de Beirut en Líbano. Jubayl viene de las inscripciones fenicias G [gml] B [byt] L [lmd]. Biblos parece ser una corrupción griega del nombre de esta ciudad. Una solución para el problema fonético de G B L (de gvul y jabal) a B B L (de biblia) fue propuesta por el erudito francés Ernest Renan (1823-1829).
- Antiguamente (siglo. XX - XVIII a.C.), Biblos era una dependencia de Egipto. El alfabeto fenicio sirvió como base del alfabeto griego. Esta ciudad era un puerto importante y de ahí se exportaba papiro a Grecia. Por eso es que los griegos usaran la palabra βιβλια para referirse a sus libros, los cuales se escribían en papiro.
- La palabra biblion es el diminutivo de la palabra biblos, en griego significa papiro (Cyperus papyrus) utilizado como alimento (fruto de papiro, Esquilo. ''Las Suplicantes'' verso 761) y especialmente significa el tallo del papiro apreciado por los muchos usos de su fibra1. ''De las fibras del tallo se tejen velas, esteras, una especie de vestimenta, cubrecamas, maromas y muchas otras cosas. Conocidísimos por los extranjeros son los rollos de papiro (biblia en el texto griego) ‘‘.
- Teofrasto (siglo IV a.C.) ''Historia de las plantas''. Encontramos esta palabra también en la Odisea (XXI, 391) de Homero (siglo VIII a.C): ''…había bajo el pórtico el cable de papiro de una curvada nave…''
Juan Signes Codoñer, doctor en Filología griega y profesor titular de esta disciplina en la Universidad de Valladolid nos dice:
''La etimología de biblos es, sin embargo, incierta y parece no tener nada que ver con el nombre autóctono de la ciudad fenicia, que los griegos denominaron así seguramente a partir de la planta y no al revés''.
Y en la nota número 40 a pie de la página 136 del mismo libro añade:
´´Masson trata de la etimología de byblos y concluye que no puede venir del fenicio Gbl (acadio Gublu) pues la gimmel semítica siempre pasa a gamma en griego y no a beta. Considerando además que byblos designaba sobre todo la planta en griego y luego la hoja de papiro (el paso inverso sería improbable), es imposible que los griegos tomaran el nombre de la ciudad de Gbl, donde no había planta de papiro...Piensa la autora que la palabra griega designaba inicialmente a una planta muy parecida al papiro autóctona del Egeo (ya que existen muchas especies del genero Cyperus por todo el Mediterráneo) y que los griegos la emplearon también para designar el papiro egipcio cuando éste vino a sus manos... La alteración de Gbl en Biblos es, pues, fruto de una etimología popular griega quizá tardía... que cambió el nombre de la ciudad fenicia asemejándolo al de planta de la que se elaboraban los rollos con los que quizá se comerciaba allí´´.
La palabra biblia no es en absoluto de origen moderno, ni generalizó su uso Jerónimo con la Vulgata. Es mucho más antigua la denominación que aparece vinculada a los libros sagrados judíos desde la versión de los 70. El libro I de Macabeos, para referirse al conjunto de las escrituras ya emplea la expresión "Ta biblía ta hagia" (los libros sagrados= la Sagrada Biblia). Los dos libros de los Macabeos (vinculado el primero a la revuelta de los Macabeos contra la helenización), son de mediados del siglo II a.C. El primero se escribió en arameo, aunque sólo se conserva su versión griega ya de la época. El segundo se escribió directamente en griego. Son los últimos libros del Antiguo Testamento. Por supuesto Jesús y sus discípulos, dado que no hablaban griego, sino arameo, quizá no emplearon el vocablo griego "biblia", sino el correspondiente en arameo. S. Jerónimo tradujo directamente la versión de los 70, aunque cotejando con versiones arameas en algunas partes, como se evidencia además de la comparación lingüística directa.
"Biblia" o "conjunto de libros" o "compendio de libros", es un término muy difundido. Curiosamente, Byblios podría ser un nombre de un antiguo ídolo de la fertilidad (Baal y Ba'lat). Pero en la realidad, nuestro Salvador Yahshúa, los apóstoles y las Comunidades Apostólicas, Nazarenas o Mesiánicas nunca usaron el término Biblia ya que el empleado por ellos probablemente sería: las Escrituras, la Palabra de Yahweh o Tanaj son la Torá, (que significa las disposiciones de Elohim para con el hombre).
Fuente: http://etimologias.dechile.net/?Biblia
Recopilado por: Marianella Mendoza.
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